Adios España!

Bueno, llegó la hora de partir. Tras una semana intensa y llena de nervios y preparativos, parece increible que ya sea 30 de agosto, y que en apenas 12 horas estaré camino a Bruselas, donde me reuniré con el resto de participantes del programa Vulcanus 2005-2006, así como con los participantes del año anterior, los cuales deben de estar ahora mismo a punto de coger el avión de vuelta a Europa.

Tras dos días en Bruselas, el jueves partiremos todos juntos a Paris, desde donde tomaremos el vuelo que nos llevará a Japón, el lugar donde pasaremos el proximo año de nuestras vidas. Todavía no me lo creo, y me parece que no lo asimilaré del todo hasta que no me vea en mitad de Tokio rodeado de japoneses, algo así como Bill Murray en Lost en Translation.

Los primeros días supongo que me será dificil conectarme y escribir, pero aún así haré lo que pueda para narraros mis primeras experiencias por Tokio, y enseñaros algunas de las fotos que hagamos. Llegaremos el viernes, así que tendremos todo un fin de semana libre para empezar a conocer esa increible ciudad que pronto será nuestro hogar antes de empezar.

Poco más, deseadme suerte y hasta pronto!


Nihongo (日本語) - 1 - Introducción


Actualmente estoy estudiando japonés (nihongo ó 日本語) de cara al año que pasaré alli a partir de septiembre con una beca Vulcanus. De momento estoy aprendiéndome los silabarios (los “kanas”), aunque lo intento alternar con aprender algo de gramática y vocabulario para que no sea tan aburrido.

Hace ya unos cuantos años intenté aprender algo de japonés por mi cuenta, pero por desgracia lo terminé dejando por falta de tiempo, y apenas me acuerdo de casi nada de lo que estudié entonces, así que prácticamente es como si emprezara ahora de cero con este complicado idioma.

Mi idea es ir publicando algunos artículos sobre el idioma japonés según vaya aprendiendo. Esto no pretenderá ser un cursillo de japonés ni mucho menos, sino que tratará más de las dificultades y curiosidades que vaya encontrando con este idioma, e intentaré también incluir consejos y cosas útiles que puedan resultar de ayuda a la hora de emprender la difícil tarea de aprender japonés.

Los distintos capítulos los iré escribiendo a medida que avance el curso de japonés intensivo al que asistiré en Tokio de septiembre a diciembre de este año. Espero en esos cuatro meses aprender al menos lo suficiente para mantener una conversación mínimamente inteligente en japonés, y reconocer los kanjis básicos.

Al final del curso realizaré un exámen oficial del nivel más bajo (nivel 4). Espero conseguir pasarlo, y dependiendo de como me saliese tal vez me plantee realizar el examen del siguiente nivel a lo largo del año que viene, antes de volver de Japón.

En los siguientes capítulos realizaré una descripción general del lenguaje japonés, y profundizaré en la escritura, especialmente los kanas, los cuales debería tener ya dominados para entonces. Os dejo mientras tanto algunos links:

Nihongo
Nihongo
Nipoweb
Gunkan
Diccionario Rui
About Japanase Language
Japanese Dictionary and Kanji


Me va la vida en ello

De nuevo una canción que me encanta en vez del clásico poema de los viernes. De esta canción me gusta especialmente la versión de Silvio Rodriguez para el disco “¡Mira que eres canalla, Aute!”.

Me va la vida en ello

Cierto que huí de los fastos y los oropeles
y que jamás puse en venta ninguna quimera,
siempre evité ser un súbdito de los laureles
porque vivir era un vértigo y no una carrera.

Cierto que no prescindí de ningún laberinto
que amenazara con un callejón sin salida
ante otro “más de lo mismo” creí en lo distinto
porque vivir era búsqueda y no una guarida.

Cierto que cuando aprendí que la vida iba en serio
quise quemarla deprisa jugando con fuego
y me abrasé defendiendo mi propio criterio
porque vivir era más que unas reglas en juego.

Pero quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello…
dímelo…
me va la vida en ello.

Luis Eduardo Aute


Perdido en las montañas

Tras el fin de semana en León del que os hablé ayer, me fui a pasar una semana de vacaciones con la familia. Nos alojamos en una casa de un amigo de mis abuelos, en San Mamés, un pequeño pueblo perdido en mitad de las montañas de Cantabria.



Vistas desde la casa en San Mamés

Mucha paz, tranquilidad y descanso, ideal para desconectar un poco del ajetreo de la gran ciudad, y disfrutar un poco del contacto con la naturaleza antes de irme a Tokio. También aprovechamos para realizar varias excursiones y visitar otros pueblos de la cordillera cantábrica, y disfrutar de la comida de la zona, así como de buen vino español en abundancia. Cocido lebaniego, patatas con jabalí, paella con liebre de caza, y muchas cosas más que seguramente echaré de menos en Japón.



San Mamés por la noche

Una visita especialmente interesante fue la que hicimos a la cueva de “el soplao”, recientemente habilitada para visitas, y la cual es muy bonita. Es especialmente famosa por lo que llaman “formaciones excéntricas”, que son un tipo especial de formación que se dan de forma especialmente abundante y vistosa en esta cueva, hasta el punto de que en algunos momentos te parece estar bajo el mar rodeado de arrecifes de coral.



Formaciones excéntricas en “el soplao”

Una anécdota muy curiosa de esa semana tuvo lugar una de las últimas noches. Bajamos a cenar a un pueblo que estaba a dos kilómetros de San Mamés, dado que era el pueblo más cercano con bar, y allí me encontré con una pareja de japoneses, que iban a cenar en el mismo sitio. Me puse a hablar con el hombre (la mujer apenas sabía un par de palabras de español), el cual me contó que llevaba 20 años trabajando en Madrid, en una agencia de viajes. Yo recordé que Mikami, el que fuera mi “maestro” en el club de Go de Madrid hace unos años, tenía una agencia de viajes en Madrid, y al preguntarle al respecto, me dijo que precisamente Mikami era su jefe. El mundo es un pañuelo… :p



Paseo nocturno

Estuvimos hablando de bastantes otras cosas, y me dio algunos consejos para Japón. Como siempre que he tratado con japoneses, quedé encantado de lo amables y simpáticos que eran, y me queda la duda de si son todos así. Pero bueno, en una semana estaré en Japón y podré comprobarlo :D


Finde en León

Con algo de retraso os iré contando un poco lo que he estado haciendo las últimas semanas que he estado un poco desaparecido por estos lares.

En uno de los últimos mensajes antes de la pausa de agosto, os conté que me iba a ir a León con unos amigos. El viaje estuvo genial, con alguna que otra incidencia eso sí. El primer día hicimos noche en Ponferrada, de donde es Javi, y la verdad es que lo pasamos muy bien allí. Me sorprendió muy positivamente el ambiente, no esperaba que una ciudad tan pequeña tuviera tanta animación y tantos sitios para salir.

Al día siguiente comimos en Ponferrada y después fuimos a León, la ciudad de Chema. Fuimos a dar una vuelta por la ciudad, para que Anja y Mirja la conocieran, e incluso pudimos colarnos en el último momento en la catedral, y disfrutar de sus vidrieras. A continuación empezamos la ruta típica de bares de tapas, por el “Barrio Húmedo”. Estuvo también muy bien, aunque acabamos algo “perjudicados” de tanto probar distintos tipos de vinos.



De vinos por León

El domingo decidimos ir a pasar la tarde a la finca de la familia de Chema, que estaba cerca de León. La finca es enorme, y muy bonita, rodeada de bosques y campo. Una gozada, vamos. Allí nos dimos un bañito en la piscina, y Mirja y Chema aprovecharon para montar a caballo.



Miria dispuesta a montar

Después fuimos a cenar todos juntos con el tío de Chema, y ya entrada la noche cogimos el coche para volvernos a Madrid, lo cual no resultó tan fácil como pensábamos que sería. Poco antes de llegar a la A-6, empezamos a escuchar un ruido raro por la parte de atrás, y al bajar la música y frenar un poco el coche, nos dimos cuenta de que era: se nos había pinchado una rueda!



Pa’bernos matao :p

Podéis comprobar en la foto el estado en que quedó la rueda. Cambiarla fue toda una epopeya, la maldita no quería salir, y estuvimos casi media hora hasta que pudimos poner la rueda de repuesto y seguir camino. Al final llegamos a Madrid alrededor de las 4 de la mañana, muertos de sueño tras un fin de semana de lo más completo.

PD: Pensaba poner más fotos de León y Ponferrada, pero estaban en otra cámara…