Después de casi dos meses por el país del sol naciente, va siendo hora de hablaros un poco de la que es mi rutina por estas tierras lejanas. Desde que llegamos a Tokio principios de septiembre estamos estudiando japonés de forma intensiva. El curso durará hasta finales de noviembre, y se complementa con charlas sobre cultura, historia, economía y otros temas relacionados con Japón.

En clase con Kuramoto san
Me levanto normalmente alrededor de las 8 de la mañana, y tras una rapida ducha y desayunar algo, sobre las 9 cogemos el metro Karolina y yo camino al curso de japonés. Karolina es una chica de Polonia que trabajará también en la NTT Data Corporation, aunque en otro departamento distinto del mío, y vive en el mismo edificio de apartamentos en el que vivo yo.

El EU-Japan Centre
Las clases, aunque organizadas por la KAI School, normalmente las recibimos en las oficinas del EU-Japan Centre for Industrial Cooperation, en Hanzomon, que está más o menos en el centro de Tokio. Tardamos unos 45 minutos en llegar. Empezamos a las 10 de la mañana todos los días, y las clases duran hasta las 4 de la tarde, con una pausa para comer de 12 a 1. Cinco horas de japonés intensivo diarias, que muchos días se hacen eternas. Por suerte, tenemos descansos más o menos cada hora, que nos permiten desconectar un poco y que los fumadores aprovechamos para darle un poco al vicio :p

Fer disfrutando de un descanso en el “rincon del fumador”
Después de clase siempre solemos quedarnos un rato hablando de todo un poco, preparando el fin de semana y/o futuros viajes, y algunos días nos vamos a tomar algo antes de volver a casa. También es habitual realizar al menos una visitilla a la semana a Akihabara para buscar algún nuevo juguetito electrónico, o dar una vuelta por Shibuya para disfrutar del ambiente de esa zona de la ciudad, siempre animada y llena de gente.

Unas cervecitas después de un duro día de clase
Una vez de vuelta a casa, prácticamente siempre ya de noche (aquí anochece muy muy pronto, a las 5 y algo está todo ya oscuro), toca repasar lo que se ha dado en clase y preparar la lección del día siguiente. Y es que cada mañana, al empezar la clase, tenemos un pequeño examen de japonés. Y poco más… después de estudiar, apenas queda tiempo para preparar la cena, navegar un poco por Internet, e ir a la camita, casi siempre ya de madrugada… que dura es la vida aquí en Japón!! ;)



















