Hace ya casi un mes, y parece que fue ayer. Salimos de Bruselas en un autobús rumbo a París, todos los Vulcanus juntos. Durante el viaje en autobus y a la llegada al aeropuerto de París se palpaban la excitación y los nervios en el ambiente. Estábamos a punto de coger un avión que nos llevaría al otro lado del mundo, a Japón, donde pasaríamos todo un año de nuestras vidas.

En el aeropuerto tuve un pequeño susto, pues por un momento no fui capaz de encontrar el billete de avión. Tras mucho rebuscar, recorde que lo había puesto en el bolsillo de la bolsa del portatil, y pude facturar sin problemas. Después en la sala de espera rodeados de japoneses que nos miraban con curiosidad, aproveché para realizar las últimas llamadas a España antes de partir, y con algo de retraso llegó el momento de subirnos al avión. Ahí tuvimos la primera visión de lo que nos esperaba en Japón:





Pikachu y sus amigos nos acompañaron todo el viaje

Y es que no hay día que no me encuentre alguna “frikada” aquí en Tokio, pero de eso ya os hablare más en proximos posts. Siguiendo con el relato, el viaje fue bastante largo, y a pesar del cansacio que sentíamos todos, sólo algunos afortunados durmieron algo. El avión en sí era enorme, y de él destacaría que todos los asientos tenían su propia pantalla y un mandito para controlarla, y que podías elegir entre un montón de películas para ver, así como jugar a varios juegos, escuchar música, o consultar las noticias.

Tras ver un par de pelis (”Madagascar” y “El reino de los cielos”) , intentar dormir, dar un par de vueltas por el avión y charlar con otros vulcanus y un par de azafatas, llegamos por fin a Tokio. Apenas 12 horitas de viaje. Muertos de sueño bajamos del avión y, tras pasar por el control de aduanas y pasaportes, nos dirigimos a recoger las maletas, las cuales ya habían salido mientras tanto.





Llegada al aeropuerto de Narita

A la salida del aeropuerto nos estaban esperando varios miembros del EU-Japan Centre for Industrial Cooperation, los cuales nos reunieron a todos, indicaron que autobuses debían coger a los que iban directamente a sus dormitorios, y nos acompañaron a los demás al centro, donde nos esperaban los representantes de nuestras respectivas compañías para acompañarnos a nuestros dormitorios.

El viaje lo hicimos utilizando trenes regionales en vez del tren rapido, y tardamos bastante en llegar, pero aprovechamos el tiempo para hablar con las dos chicas del EU-Japan Centre que nos acompañaban, especialmente con Nakamura san, la cual es la que se encarga del día a día con nosotros y de solucionar los posibles problemas que podamos tener, y que con el tiempo se ha convertido en nuestra “hermanita” japonesa. Por cierto, para los chicos deciros que además está para comersela, ya os pondre otro día alguna foto suya :p

Tras casi dos horas de viaje en tren realizando varios cambios de linea, llegamos por fin ya de noche (aquí a las 6 de la tarde ya es noche casi cerrada) a las oficinas del EU-Japan, donde apenas estuvimos dos minutos, ya que inmediatamente nos presentaron a Yoshitake san, el representante de la NTT Data Corporation (la empresa donde realizaré las prácticas a partir de enero), que se encargó de llevarnos a Karolina (una chica polaca que también trabajara en NTT Data y vive en el mismo edificio que yo) y a mi a nuestro dormitorio.

Tras dejar las cosas en nuestros respectivos cuartos, y aunque estabamos muertos de cansancio, Karol y yo aceptamos la invitación de Yoshitake san para salir a tomar algo, y nos bebimos un par de cervezas con él. La charla en general fue bastante interesante, y nos dio unos cuantos consejos sobre sitios interesantes en Tokio. Por fin nos volvimos a nuestros respectivos cuartos y yo, a pesar del sueño que tenía, aproveché para darme una vuelta por el barrio.

Aunque relativamente lejos del centro, vivo en una zona con mucha animación y movimiento. En el paseo que me di aquella primera noche me crucé con muchos japoneses que estaban de fiesta, yendo de un sitio a otro. Me sorprendio que había muchas tiendas abiertas a pesar de la hora que era, y mucho movimiento por la calle. Pero bueno, ya os hablaré otro día de mi barrio y mi casita aquí en Japón. Por hoy ya he soltado bastante rollo ;)

Saludos a todos!