Hace unos días me lleve una muy grata sorpresa al recibir el resultado del examen oficial de japonés (Japanese Language Proficiency Test) que hice antes de navidades. Para aquellos interesados en el examen, se realiza una sóla vez al año, en diciembre, y hay cuatro posibles niveles, desde el nivel 4 (el más básico, que es el que hice yo), hasta el nivel 1, que requiere un dominio absoluto de la lengua, y que según me han comentado japoneses amigos míos, la mayoría de los propios japoneses probablemente no aprobaría :p

La verdad es que, aunque al hacerlo me parecio relativamente fácil, estaba casi convencido de que no habría aprobado ni de broma, y me había olvidado prácticamente por completo del mismo. Así que cuando me llegó la carta la abrí más bien con resignación, esperando el típico “gracias por intentarlo, otra vez será”.


2006-03-Certificado Proficiency-004

Os podéis imaginar mi sorpresa al ver la nota, 301 sobre 400… “estos tipos se han equivocado de persona”, pensé, pero no, ahí estaba mi cara en el certificado. En fin, es lo que tienen los examenes tipo test, que aunque no tengas ni idea siempre puede sonar la flauta… y he de reconocer que yo para este tipo de cosas siempre suelo tener bastante potra :D

Bueno, como podéis ver en la foto, a partir de ahora oficialmente sé hablar un poco de japonés. Pero bueno, el examen que hice fue del nivel 4, el más bajo de los posibles, y la realidad es que sigo sin enterarme de practicamente nada, y eso que tengo que hablar japonés todos los días en el curro…