Bueno, a punto como estoy de emprender un nuevo viaje, me he propuesto terminar la serie de posts relatando mi viaje de estas navidades antes de partir en busca de nuevas aventuras… :p

Entrando en Malasia
Tras los días pasados en Singapur (primera parte y segunda parte) , partimos rayando el alba con dirección a Malasia. Pasamos la frontera sin ningún problema y, al cabo de unas pocas horas llegamos por fin a Malaca, y mas en concreto a la estación de autobuses, situada relativamente lejos del centro de la ciudad (unos 15-20 minutos en taxi).
|
Calles de Malaca
Nada más bajar del autobús se nos acercó un hombre, que nos empezó a vender las excelencias de un pequeño hostal situado cerca del centro de la ciudad. Dado que no teníamos alojamiento reservado, y tras comparar los precios que nos ofrecían con los reflejados en la guía de viaje, decidimos ir a ver el lugar en persona. Tras llegar al hostal y comprobar que era aceptable, dejamos allí nuestras cosas y nos fuimos andando en dirección al centro, con la idea de encontrar algún lugar para comer.
|
|
|
|
La plaza holandesa
La verdad es que desde el primer momento pudimos apreciar la enorme diferencia con Singapur. Después de disfrutar por unos días del orden y la limpieza de aquella, nos llamó la atención el caos y el deterioro reinante. Buscar restaurante se convirtió en toda una epopeya ya que, debido a la hora (eran pasadas las 2 de la tarde), la mayoría de restaurantes ya habían cerrado la cocina, y los que quedaban tampoco nos inspiraban mucha confianza. Al final encontramos un sitio con algo de mejor pinta, y tras disfrutar de una especie de curri con gambas realmente bueno, nos encontramos de nuevo con fuerzas suficientes para empezar a recorrer la ciudad.
|
|
|
|
|
|
Nuestro primer destino fue la plaza principal (llamada “Plaza holandesa”), donde se encuentran el Stadhuys y la Iglesía de Cristo, herencia del tiempo en que la ciudad era una colonia holandesa. Tras dar una vuelta haciendo las fotos de rigor, hicimos un recorrido que nos llevó por la parte más bella de la ciudad y mejor conservada de la ciudad, con gran cantidad de templos y edificios antiguos muy bonitos.
|
|
|
|
Uno de los sitios donde entramos fue un museo dedicado a Zheng He, un explorador y marino chino del siglo XV, que realizo numerosos viajes de exploración con una flota impresionante para el emperador chino de la época, Yongle. El museo en general exageraba bastante la historia y la figura de este personaje, pero no por ello dejaba de ser bastante interesante.
|
|
|
|
En el museo de Zheng He
Tras la visita del museo, y tras andar un rato más por los alrededores, empezó a caer una pequeña tormentilla tropical, de la cual nos refugiamos en un bar cercano, aprovechando para tomarnos un par de cocteles, nada baratos por cierto. El alcohol es bastante caro en Malasia, sobre todo comparado con el precio general del resto de cosas.
|
|
|
|
Un alto en el camino mientras paraba la lluvia :p
Cuando por fin la tormenta remitió un poco, emprendimos el regreso al hostal, ya que empeza a anochecer. Tras asearnos un poco y cambiarnos salimos a cenar, y a la vuelta al hostal me encontré en la sala común con una pareja de japoneses, de los cuales la chica hablaba un poco español. Fue entretenido charlar con ellos, en una mezcla de español y japonés, después de lo cual me fui directo a la cama para descansar algo de cara al viaje a Kuala Lumpur del día siguiente.
(Más fotos en mi set de flickr “2005-12-Christmas Trip - II - Malaysia - Malacca“)























Vaya… ya veo que todos los que hemos vivido en Asia hacemos la misma ruta…ja, ja, ja. Tus fotos me traen buenos recuerdos.
¡Gracias por compartirlo!
Comment por sawasdeekha! — April 24, 2006 @ 15:10