Como os contaba en mi anterior post de felicitación navideña, en los últimos meses son muchas las cosas que han cambiado en mi vida. Tras regresar de Japón en septiembre tras un año viviendo por esas tierras lejanas, las primeras semanas de vuelta en España fueron bastante intensas, y la verdad es que me costó un poco adaptarme de nuevo a las costumbres españolas.

Aproveché no solo para ver a la familia y amigos, sino también para viajar un poco, primero en septiembre a la costa de Murcia, y posteriormente en octubre a Italia, y más en concreto a Milán y Como, en la región de Lombardía. Mientras tanto empecé a buscar un nuevo trabajo, razón por la cual volví a Italia a principios de noviembre, para realizar varias entrevistas en Milán, así como una en Lugano, en el sur de Suiza.

Al final la opción suiza por desgracia no salió adelante, y en parte porque iba ya siendo hora de empezar a hacer algo (me aburría sin nada que hacer), y en parte porque empezaba a acusar la escasez de liquidez (vamos, que estaba sin un duro…) me decidí a aceptar una de las ofertas de trabajo que había recibido, e iniciar una nueva aventura por estas tierras.

Así que llevo ya casi dos meses trabajando en Milán, en una empresa de software italiana no demasiado grande en número de empleados (calculo que somos unos 25-30 en total), pero que desarrolla su propio producto y lo vende a nivel mundial, siendo uno de los “lideres en su sector” :p Ya os contaré más detalles sobre la empresa, pero de momento deciros que el trabajo está bien y el ambiente laboral es muy bueno. Elegí esta empresa porque no era la típica consultora explotadora, y la verdad es que de momento me alegro bastante de haber tomado esa decisión.

Algo más me costó encontrar un sitio donde vivir aquí, pero finalmente hace algo más de dos semanas entré por fin en un piso compartido con dos italianos. Todavía no he terminado de decorar la habitación a mi gusto, y me falta comprar alguna cosilla, pero poco a poco voy instalándome. Será mi quinto lugar de residencia en cuatro países distintos en poco más de dos años, y la verdad es que, aunque nunca me ha resultado difícil adaptarme a nuevos lugares, empiezo a tener ganas de asentarme de forma algo más permanente en algún sitio al que pueda llamar “hogar”… :)

Eso es todo de momento, no me enrollo más. Ya os daré más detalles sobre mi nueva vida en Italia, sobre Milán (la famosa “ciudad de la moda”, con lo que me gustan a mi esas cosas), y sobre mi trabajo y mi casa aquí. Hasta entonces un saludo y…

Feliz 2007!