El Codigo DaVinci

No suelo ir demasiado al cine aquí en Tokio, dado principalmente al precio que se gastan por estos lares (1500 yenes por entrada, y eso con descuento de estudiante). Sin embargo el otro día me liaron para ir a ver “El Código DaVinci”, la película basada en el archiconocido libro de mismo nombre, escrito por Dan Brown.

He de confesar que debo ser uno de los pocos seres humanos del planeta que aún no se han leído esta novela. Había leído demasiadas críticas, resúmenes y comentarios sobre ella, la mayoría de ellos (al menos los que me inspiraban alguna confianza) no precisamente positivos, y lo que había oído sobre la trama me parecía un refrito de viejas ideas y teorías, aliñadas con toques de “thriller” vende-fácil. Tampoco había ayudado precisamente el que un día, que había quedado con una amiga que se lo estaba leyendo en inglés, me pusiera a leerme la primera página por curiosidad. Tan sólo bastaron unos pocos párrafos para que se me quitaran las ganas de seguir leyéndolo, y es que, sintiéndolo mucho por la gente a la que he oído hablar de lo bien escrita que está, a mi personalmente no me gustó demasiado su estilo.

Dicho todo esto, tenía curiosidad por ver si la película merecía la pena, e incluso fui al cine con la idea de, si me gustaba, tal vez animarme a leer a continuación el libro. Normalmente cuantas más expectativas tengo de ver una película, y especialmente si se basa en un libro que he leído, luego es más complicado que me guste. Así que intenté ir con la mente abierta y sin ideas preconcebidas, y disfrutar en lo posible de mis 1500 yenes.


El Código DaVinci

Mi opinión tras verla: pasable. Se puede ver, pero tampoco es ninguna maravilla.

Supongo que la mayoría ya conoceréis más o menos la trama, y a los demás tampoco quiero desvelarosla. Yo le encontré unos cuantos fallos chorras, y me pareció poco creible a ratos (y me refiero a la trama en sí, no a las teorías cabalístico-masónicas). Increible lo tonta que es la policía en la película, especialmente a la francesa, hasta niveles absurdos a veces. Por lo demás, no hubo nada que me pareciera nuevo o sorprendente en la historia, e incluso esperaba algo más de profundidad. Pero bueno, supongo que esto último se puede achacar a los típicos recortes normales en cualquier adaptación cinematográfica.

Los actores aceptables, pero sin grandes alardes. El único que me gusto un poco más que los demás fue Gandalf (alias Ian McKellen), pero posiblemente se deba a que el tipo me cae bien. Del resto poco que decir, aunque en algunos casos, como el de Jean Reno, era difícil que se lucieran con papeles no demasiado creíbles, al menos desde mi punto de vista. Y respecto al resto de cosas (escenas de acción, efectos especiales, fotografía, etc), están bien sin destacar especialmente.

En definitiva, la película no está mal, pero quizás mejor ahorrarte la entrada y verla tranquilamente en tu casa cuando la pongan por la tele. Desde luego no me convenció lo suficiente como para plantearme el leer el libro. Eso sí, me quedo con la frase (en español en la versión original) “eres un fantasma”… y es que menudo fantasma estaba hecho el monje albino demoniaco ese!


Tales from EarthSea

A través del blog de Fer, y más en concreto de su respuesta a la pregunta número 75 de su pequeño experimento de “Preguntas y Respuestas”, me entero de que Goro Miyazaki, hijo del famoso director Hayao Miyazaki, está trabajando en una producción para el Studio Ghibli, responsables de la mayoría de mis películas de anime favoritas, llamada “Gedo Senki (Tales from EarthSea)”.



Gedo Senki

El póster promocional de la peli

La noticia no me habría llamado tanto la atención, aparte de por el simple hecho de que siempre es una alegría saber de nuevas películas del Studio Ghibli, si no fuera porque “EarthSea” (o “Terramar” en español) es el nombre de una serie de novelas escritas por Ursula K. LeGuin, una de mis escritoras favoritas, de uno de cuyos libros, “The Birthday of the World”, ya hablé por aquí hace tiempo.

La saga comienza con el libro “Un mago de Terramar”, en el cual se relata la historia de Ged, un muchacho de una pequeña aldea de pastores de la isla de Gont, el cual demuestra desde pequeño que está predestinado a ser un poderoso hechicero. Tras ser adiestrado un tiempo por un poderoso mago de Gont, viaja a Roke, la isla de los Magos. Sin embargo, y a pesar de destacar desde el primer momento por sus habilidad en la escuela de magia, no todo irá bien para Ged, que terminará descubriendo que él mismo es su peor enemigo.



Un mago de Terramar

No sé cuantas veces me habré leído este libro…

Éste libro es sólo el primero de los cuatro que componían inicialmente la saga de Terramar. Los siguientes narran las peripecias de Ged años más tarde, y en mi opinión son de lo mejor que he leído en lo que a literatura fantástica se refiere, y os los recomiendo sin dudar . El estilo de Ursula LeGuin personalmente me encanta, y las historias y personajes de las novelas se apartan bastante en general de los tópicos del género, lo cual también se agradece.

Sobre la película, según parece se basará principalmente en los libros tercero (”La costa más lejana“) y el cuarto (”Tehanu“) de la serie, y su estreno está anunciado en principio para el próximo verano. Tengo ya ganas de verla! :p