Que viene el terremoto…

No llevábamos ni una semana en Tokio cuando nos llevaron a recibir un pequeño cursillo de actuación en caso de terremoto. Para tal motivo nos llevaron al “Life Safety Learning Center”, situado en Ikebukuro. El motivo, según nos explicaron, no es otro que el hecho de que desde hace ya varios años se está esperando un gran terremoto, de al menos grado 8 en la Escala Richter, en la zona de Tokio. Históricamente se produce un gran terremoto en esta zona cada aproximadamente 80 años, y hace ya 82 años del Gran terremoto de Kanto que devastó las ciudades Tokio y Yokohama, así como las prefecturas vecinas de Chiba, Kanagawa, y Shizuoka.


PDRM3622
Explicandonos que hacer en caso de terromoto

La visita comenzó con una película en 3D mostrando los efectos de un terremoto en una gran ciudad, basado en lo sucedido en la ciudad de Kobe durante el terremoto de Hyogo-Ken Nanbu en 1995, de intesidad 7 en la escala Richter, durante el cual murieron alrededor de 5000 personas. A continuación nos explicaron las medidas básicas a realizar en caso de terremoto (apagar los fuegos de la cocina, abrir las puertas para evitar que se queden atascadas, y resguardarte de posibles objetos que caigan, por ejemplo debajo de una mesa), y nos llevaron a la sala de simulación de terremotos, donde pudimos poner en practica los consejos recibidos, mientras nos sometían al equivalente a un terremoto de grado 6.


PDRM3623
Que empieza el terremoto!!

La simulación se realizaba en grupos de 4 personas, mientras los demás esperaban fuera viendo lo que pasaba en la habitación a través de una pantalla, y como os podéis imaginar nos reímos mucho. Aquí tenéis un video mostrando la simulación… ;)




Que no hacer en caso de terremoto :p

La visita también incluyó entrenamiento contra incendios, que son algo habitual en caso de grandes terremotos, con la gravedad que podéis imaginar cuando justo después de un terremoto estallan cientos de incendios simultáneamente en una gran ciudad. Nos enseñaron primero como utilizar un extintor para apagar un fuego, y a continuación realizamos una simulación de evacuación de un edificio incendiado, donde debíamos escapar por un laberinto de habitaciones repletas de humo hasta encontrar la salida.


PDRM3649
Pero que estilo que tenemos…

Fue una experiencia de lo más entretenida, y aunque en muchos momentos nos lo tomamos a risa, casi todos nos quedamos un poco preocupados al saber que se espera un gran terremoto cualquier día de estos… esperemos que se espere al menos un añito más :p


Barrio

Lo primero deciros que no vivo realmente en Tokio, sino en Ichikawa-shi, que es una ciudad que forma parte de la prefectura de Chiba-ken. Para los que se hayan leído Neuromante, de William Gibson, el libro comienza en una versión futurística de ciudad de Chiba, que es la capital de la dicha prefectura… ;)


tokyo_google_earth
Tokio y alrededores

Sin embargo, como podéis ver en el mapa, mi casa está a apenas un kilómetro del pequeño río que marca el borde “administrativo” de Tokio, y que es la única separación real que hay entre mi ciudad y Tokio. Tengo una parada de metro a menos de 5 minutos andando de mi casa, mediante la cual puedo estar en el centro de la ciudad en apenas 30 minutos, por lo que la única diferencia entre vivir aquí y dentro del límite de Tokio está en mi dirección de correo :p


tokyo_google_earth_2
En amarillo la situación aproximada de mi casita

La zona es bastante animada, llena de tiendas y restaurantes de todo tipo, que por lo general abren todos los días de la semana. También tenemos varios locales de pachinko, y en general casi cualquier cosa que se pueda necesitar. Puede verse mucho movimiento de gente prácticamente a todas horas del día, y es habitual cruzarse con salaryman de fiesta por las noches, especialmente los fines de semana. :p


PDRM3387
Vista nada más salir de mi estación de metro

A apenas una manzana de mi casa tengo el Senyu, que es una especie de Corte Inglés a la japonesa, con secciones de ropa, supermercado, juguetes, papelería, librería, menaje del hogar e incluso una tienda de “todo a 100 yenes”. Suelo comprar ahí o en otro supermercado cercano (algo más barato), aunque últimamente también voy a menudo un poco más lejos a una tienda de “todo a 99 yenes”, que es mucha más económica a la hora de comprar verduras y fruta…


DSC00602
Al fondo el Senyu

Las cadenas de comida basura americanas también tienen su representación al lado de la estación de metro, con un MacDonalds, un MrDonut y un Kentucky Fried Chicken, y he de reconocer que más de una vez me he dejado llevar por el lado oscuro y he comido en el primero de ellos… más rápido, más fácil… :p


PDRM3390
“Macu donarudo”

Mi calle está justo fuera de la principal zona de actividad, y es bastante tranquila. Eso sí, prácticamente en frente de mi edificio hay dos locales de aspecto sospechoso. El primero, por las pocas veces que he visto la puerta abierta, parece un restaurante, aunque nunca he visto ningún cliente entrando o saliendo de él ni parece tener menú de ningún tipo. Y el segundo, según todos los indicios, es un local de alterne… :)


DSC00604
La fachada de mi edificio… el así llamado “Town Palace” :D


Segundo día en Japón: Shinjuku

Tras dormir un poco mejor que el día anterior, el domingo nos reunimos de nuevo algunos vulcanus para dar una vuelta por la ciudad. Decidimos irnos a Shinjuku a comer y dar una vueltecilla.

Nada más llegar entramos en un restaurante de “comida rápida”, donde disfruté de un rico plato de pollo al curry por unos 3 euros. No demasiado típico japonés, pero bueno, tenía todo un año por delante para probar la comida japonesa, y me apetecía el curry en ese momento :p.





Estaba rico ese curry ;)

Una curiosidad de muchos restaurantes de este tipo en Tokio es que para pedir primero compras un ticket en una máquina, donde pone lo que quieres, y ese ticket se lo das al camarero para que te sirva lo que sea. No es un sistema desconocido en España (la cafetería de mi facultad funcionaba igual, sin ir mas lejos), pero aquí se encuentra por todas partes.





Esta máquina por suerte tenía fotos de los platos :p

Después de comer dimos una vuelta por la calles por la callejuelas de la zona, llenas de pequeños restaurantes y tiendas, y de ahí fuimos a una tienda de electrónica para empezar a mirar los móviles, aunque no nos podríamos hacer el contrato hasta que no tuviéramos una cuenta bancaria, y para eso faltaban al menos un par de semanas.





Una de las callejuelas por donde nos metimos

De ahí nos movimos a la zona más comercial de Shinjuku, bastante abarrotada de gente (el domingo es un día habitual para ir de compras aquí en Tokio). Nos cruzamos con algunas japonesas vestidos de formas divertidas y extravagantes, con las cuales aprovechamos para hacernos fotos :p





Atención a los modelitos :D

Mientras seguíamos recorriendo la zona, llegamos a una zona de calles más anchas, las cuales estaban curiosamente cortadas al trafico, supongo que para favorecer el que la gente paseara tranquilamente de compras, aunque la verdad es que estaba un poco abarrotado aún así…





Rebe y yo en medio de la calle

Antes de que anocheciera decidimos ir a ver un parque que había cerca. Nos extrañó ver que casi todo el mundo parecía estar saliendo del mismo, pero aún así entramos y nos sentamos un rato en el césped.





Siestecita en el parque

Tras un rato allí tumbados, nos dimos cuenta de que casi no quedaba nadie, así que antes de que cerraran el parque con nosotros dentro emprendimos el regreso a casa. Y a dormir prontito, que al día siguiente teníamos la reunión de bienvenida oficial en el EU-Center.


Primer día en Japón: Akihabara

A pesar del estrés y el cansancio del viaje a Tokio, la primera noche me costó bastante dormirme, no sé si por el jet-lag o por los nervios y la adrenalina acumulados. De todas formas a la mañana siguiente me levanté relativamente temprano, y junto a Karolina fui al EU-Japan Centre, donde habíamos quedado con el resto de vulcanus.

Al llegar estaban ya allí la mayor parte de ellos, así como Sato san, que es algo así como nuestra “madre” en Tokio. La idea era comer y después dar un paseo camino de Shibuya visitando algunos sitios por el camino. Sin embargo unos cuantos decidimos que lo que realmente queríamos visitar antes que nada era Akihabara, el barrio de las tiendas de electrónica.

Tras consultar el mapa decidimos ir andando, parando a comer por el camino. Al final, tras comer en un “yoshinoya” (una cadena de restaurantes de comida japonesa bastante baratos que se pueden encontrar repartidos por todo Tokio), y andar durante casi una hora, llegamos por fin a nuestro destino.






Y la verdad es que no nos decepcionó en absoluto. Cientos de tiendas de todos los tamaños, colores y formas, donde puedes encontrar desde componentes de electrónica básica de hace 20 años, hasta la última maravilla tecnológica, pasando por ordenadores de segunda mano, cientos de modelos de cámaras, altavoces de audio más altos que yo, y prácticamente cualquier cosa que se os pueda imaginar.

Con los precios eso sí hay que tener cuidado. Las tiendas más grandes y visibles son en general algo caras, pero buscando bien puedes encontrarte con pequeñas tiendas sin ni siquiera productos en exposición, que tienen precios mucho más baratos.






Tras dar unas cuantas vueltas por allí, entrando en un montón de tiendas y cotilleando las últimas novedades, se nos hizo de noche. Y es precisamente de noche cuando Akihabara muestra su cara más llamativa, con cientos de anuncios luminosos por todas partes.

Al final de la noche acabamos Koen (Bélgica) y yo solos, así que nos fuimos a cenar. Comimos ramen en un pequeño restaurante, atendido por una señora bastante mayor con la cual nos costó bastante entendernos, y tras tomarnos una cervecita nos volvimos a casa.






El punto negativo de la noche fue que al habernos separado tan pronto del grupo principal, no tuve forma de ponerme en contacto con el resto de la gente para aprovechar que era sábado y salir de fiesta. Tras mucho meditarlo, descarté el irme yo sólo a la aventura por Tokio, aunque al día siguiente me enteré que hubo gente que si que salió de fiesta…


Llegada a Tokio

Hace ya casi un mes, y parece que fue ayer. Salimos de Bruselas en un autobús rumbo a París, todos los Vulcanus juntos. Durante el viaje en autobus y a la llegada al aeropuerto de París se palpaban la excitación y los nervios en el ambiente. Estábamos a punto de coger un avión que nos llevaría al otro lado del mundo, a Japón, donde pasaríamos todo un año de nuestras vidas.

En el aeropuerto tuve un pequeño susto, pues por un momento no fui capaz de encontrar el billete de avión. Tras mucho rebuscar, recorde que lo había puesto en el bolsillo de la bolsa del portatil, y pude facturar sin problemas. Después en la sala de espera rodeados de japoneses que nos miraban con curiosidad, aproveché para realizar las últimas llamadas a España antes de partir, y con algo de retraso llegó el momento de subirnos al avión. Ahí tuvimos la primera visión de lo que nos esperaba en Japón:





Pikachu y sus amigos nos acompañaron todo el viaje

Y es que no hay día que no me encuentre alguna “frikada” aquí en Tokio, pero de eso ya os hablare más en proximos posts. Siguiendo con el relato, el viaje fue bastante largo, y a pesar del cansacio que sentíamos todos, sólo algunos afortunados durmieron algo. El avión en sí era enorme, y de él destacaría que todos los asientos tenían su propia pantalla y un mandito para controlarla, y que podías elegir entre un montón de películas para ver, así como jugar a varios juegos, escuchar música, o consultar las noticias.

Tras ver un par de pelis (”Madagascar” y “El reino de los cielos”) , intentar dormir, dar un par de vueltas por el avión y charlar con otros vulcanus y un par de azafatas, llegamos por fin a Tokio. Apenas 12 horitas de viaje. Muertos de sueño bajamos del avión y, tras pasar por el control de aduanas y pasaportes, nos dirigimos a recoger las maletas, las cuales ya habían salido mientras tanto.





Llegada al aeropuerto de Narita

A la salida del aeropuerto nos estaban esperando varios miembros del EU-Japan Centre for Industrial Cooperation, los cuales nos reunieron a todos, indicaron que autobuses debían coger a los que iban directamente a sus dormitorios, y nos acompañaron a los demás al centro, donde nos esperaban los representantes de nuestras respectivas compañías para acompañarnos a nuestros dormitorios.

El viaje lo hicimos utilizando trenes regionales en vez del tren rapido, y tardamos bastante en llegar, pero aprovechamos el tiempo para hablar con las dos chicas del EU-Japan Centre que nos acompañaban, especialmente con Nakamura san, la cual es la que se encarga del día a día con nosotros y de solucionar los posibles problemas que podamos tener, y que con el tiempo se ha convertido en nuestra “hermanita” japonesa. Por cierto, para los chicos deciros que además está para comersela, ya os pondre otro día alguna foto suya :p

Tras casi dos horas de viaje en tren realizando varios cambios de linea, llegamos por fin ya de noche (aquí a las 6 de la tarde ya es noche casi cerrada) a las oficinas del EU-Japan, donde apenas estuvimos dos minutos, ya que inmediatamente nos presentaron a Yoshitake san, el representante de la NTT Data Corporation (la empresa donde realizaré las prácticas a partir de enero), que se encargó de llevarnos a Karolina (una chica polaca que también trabajara en NTT Data y vive en el mismo edificio que yo) y a mi a nuestro dormitorio.

Tras dejar las cosas en nuestros respectivos cuartos, y aunque estabamos muertos de cansancio, Karol y yo aceptamos la invitación de Yoshitake san para salir a tomar algo, y nos bebimos un par de cervezas con él. La charla en general fue bastante interesante, y nos dio unos cuantos consejos sobre sitios interesantes en Tokio. Por fin nos volvimos a nuestros respectivos cuartos y yo, a pesar del sueño que tenía, aproveché para darme una vuelta por el barrio.

Aunque relativamente lejos del centro, vivo en una zona con mucha animación y movimiento. En el paseo que me di aquella primera noche me crucé con muchos japoneses que estaban de fiesta, yendo de un sitio a otro. Me sorprendio que había muchas tiendas abiertas a pesar de la hora que era, y mucho movimiento por la calle. Pero bueno, ya os hablaré otro día de mi barrio y mi casita aquí en Japón. Por hoy ya he soltado bastante rollo ;)

Saludos a todos!