Bueno, ayer hice un muy breve resumen de los días en Bruselas, pero la verdad es que esos tres días en Bruselas dieron bastante de sí, y creo que se merecen un post algo más largo…
Se puede decir que el viaje empezó ya la noche anterior. Me fui a cenar con la family para celebrar el haber presentado mi proyecto y vernos antes de irme a Bruselas. Tras una copiosa cena y un par de copillas en el restaurante, nos pasamos toda la noche yendo de bar en bar a tomar “la última”. Fue una noche de lo más entretenida, y la verdad es que mi familia es increíble, tengo muchísima suerte con ella. ¿Cuanta gente conocéis cuya familia se vaya de copas todos juntos hasta las 6 de la mañana? :p
Después de una noche tan “ajetreada”, y dormir apenas tres horas, a la mañana siguiente tocaba preparar todo para el viaje. Hice la maleta en 10 minutos y me acercaron al aeropuerto. Dos horas y media de vuelo, que las pasé durmiendo como un bebe, y me encontré en el aeropuerto de Bruselas. Cogí el tren y una vez llegué a la estación central, tuve que dar un par de vueltas para encontrar el hotel.
Una vez allí, dejé las cosas en la habitación y me fui a dar una vuelta por la ciudad a conocerla y comer algo. Al cabo de un rato me cansé, y me volví al hotel, donde me encontré con Jan, de la Republica Checa, que era mi compañero de habitación para las dos noches que pasaríamos en Bruselas. Tras charlar un buen rato, nos bajamos para ver si nos encontrábamos con los restantes Vulcanus.
Poco a poco nos fuimos juntando todos en una terracita que había justo al lado del hotel. Muchas presentaciones y nombres raros, y la emoción de conocer a la gente con la que pasaré un año en Japón. Una vez estuvimos todos, nos fuimos a buscar algún sitio donde cenar los veintitantos que nos habíamos juntado.
La cena fue graciosa, con cacerola de mejillones “a la belga” incluida, que no hubo forma de terminar. Me toco sentarme junto a Rebeca y Juan, y como siempre que se juntan más de dos españoles, la tentación de hablar en nuestro idioma fue demasiado fuerte, aunque hicimos lo que pudimos para que Linards, de Lituania, se integrase en la conversación.
Tras la cena, casi todo el mundo se retiró al hotel, y sólo un grupo de “irreductibles” (Fer, Juane y yo por parte española, Darek por Polonia) nos fuimos a tomar algo a un pub irlandés. Tras un par de cervecitas y bastantes risas, nos retiramos para al menos dormir algo antes de la reunión del día siguiente.
Dormí unas 4 horitas, y de nuevo en pie para ir a la reunión. Habíamos quedado para ir todos juntos, y fue gracioso vernos vagando en masa por Bruselas, buscando el lugar donde nos informarían acerca de lo que será nuestra vida a partir de septiembre. Tras encontrar el edificio y pasar el control, entramos en el lugar de la reunión, una sala donde según nos dijeron se reunía hasta hace un mes la comisión europea.

Juane, Rebeca y Juan (ES)
Después de varias charlas sobre diversos temas, dejar en blanco el examen de japonés, y que nos explicaran toda la documentación que teníamos esperándonos en nuestros respectivos sitios, fuimos todos juntos a comer a un restaurante italiano. En la mesa estuvimos con el director del EU-Japan por la parte Japonesa, con el que charlamos un poco de todo.
De vuelta a la sala de reuniones, nos estaba esperando Anne, una chica alemana que participó en el programa hace dos años, y que trabaja actualmente para Toyota en Bruselas, la cual contestó a nuestras preguntas sobre su experiencia. No fue hasta que me vi allí, mientras nos contaban lo que sería nuestra vida en Japón, y firmé el contrato, que me di realmente cuenta de que me iba un año al país del sol naciente… fue una sensación muy extraña, como de vértigo.
Al acabar la reunión nos hicimos la típica foto de grupo, y disfrutamos de las vistas de Bruselas desde la azotea del edificio. Después regresamos al hotel andando, dando un paseo atravesando la ciudad, y seguimos conociendonos todos los Vulcanus. Mención especial merece la coincidencia con Jaizki, otro Vulcanus español del País Vasco, que casualmente había estado también de erasmus en Viena, en la misma residencia que yo, aunque varios años antes.

Juan (ES), Pedro (ES), Rasa (LT), Rebeca (ES) y Fer (ES)
Llegamos al hotel, y descansamos un rato en las habitaciones respectivas. Estuve charlando un poco más con Jan, y después me tome algo con Fer y su compi italiano, Cris, en su habitación. A continuación bajamos Fer y yo para encontrarnos con Anne, la ex-Vulcanus de Alemania, con la que habíamos quedado. Se nos unión también Christian, Vulcanus alemán de este año, y nos tomamos un par de cervecitas juntos.
Después, y tras pasar por la famosa plaza de Bruselas, donde por cierto había un concierto de música (era el “día nacional flamenco”), nos juntamos con el resto de Vulcanus españoles que quedaban, con los que cenamos (un kebap) y nos fuimos a buscar a los demás, que estaban tomando algo en una cervecería típica. Por desgracia casi todo el mundo estaba yéndose cuando llegamos, y tan solo nos quedamos Cris y Enrico (IT), David (FR), Hannu (FI), Anne (DE), y Fer, Rebeca y yo (ES).
El sitio era muy curioso, con una carta con miles de tipos de cervezas distintas. Tras probar unas cuantas variedades, hablar sobre diversos temas, y acribillar a Anne a preguntas sobre Japón (gracias por aguantarnos hasta el final, “Remolona”… ;) ), llego la hora de volvernos al hotel, a las tantas de la mañana.
Un par de horas más tarde me despertó Jan, porque yo me había quedado dormido (gracias Jan!!). Demasiado poco dormir los últimos días… Total, que nos fuimos juntos al aeropuerto (él salía media hora más tarde que yo), y tras un vuelo de nuevo sobando, de vuelta a Madrid.
Ahora toca asimilar toda la información recibida estos días, preparar todo para Japón, aprender Hiragana y Katakana, y hacerme a la idea de que voy a pasar todo un año en el otro lado del mundo…. :D
PD: Siento no poner más fotos, pero no me lleve camara a Bruselas, y tengo que pedírselas a la gente…

